
Esta es, perdón era (la memoria hace estas jugadas), la barra de la sidrería Eloy la mañana antes de que desapareciera para siempre. No sé muy bien que más poner, solamente que se echa de menos la empanada de los miércoles y acabar tomando la última mientras Jose barría el suelo.
Pues sí que da pena sí.....pero bueno siempre nos quedárán los recuerdos. Eso que dicen de que no se pué vivir de los recuerdos, bueno, discrepo un poco. Yo últimamente me retroalimento bastante con ellos.Además si no sirvieran pa nada no tendríamos memoria. Besos.
ResponderEliminar«Si pudiera elegir mi paisaje
ResponderEliminarde cosas memorables, mi paisaje
de otoño desolado,
elegiría, robaría esta calle
que es anterior a mí y a todos....»
Mario Benedetti
Ya nunca la conoceré...
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